La importancia de adquirir hábitos saludables

Hay que adoptar en nuestro día a día unos hábitos saludables si queremos mantenernos sanos. Esto nos ayudará, dentro de lo posible, a gozar de un buen estado de bienestar físico, mental y social.

Es recomendable:

Seguir una dieta variada y equilibrada, que nos provea de los nutrientes y calorías que nuestro organismo necesita para mantenerse sano. Algunas de las patologías como los problemas cardiacos, la hipertensión arterial, la osteoporosis, la diabetes, la obesidad, los trastornos digestivos etc. están directamente relacionadas con los hábitos alimenticios y nutricionales de las personas. 

Por tanto, alimentarse de manera saludable constituye una de las más eficaces herramientas de prevención. Este es el fundamento, por ejemplo, de la dieta mediterránea, capaz de regular el colesterol en la sangre y, al ser muy rica en fibras y antioxidantes, de prevenir problemas cardiovasculares. Así mismo, incluye todos los nutrientes básicos en cantidad adecuada y suficiente.

Hidratarnos regularmente, ingiriendo líquido abundante.

Dormir un número de horas suficiente.  Es fundamental dormir al menos siete u ocho horas cada noche, ya que, durante el sueño, el organismo recupera la energía que consume durante el día además de realizar otras funciones cruciales como segregar la hormona del crecimiento. Pero, además, hay que adoptar hábitos regulares de descanso: irse a dormir y levantarse todos los días a la misma hora, incluso, si es posible, los fines de semana. Al día siguiente nos sentiremos mucho más enérgicos y capaces de rendir más en todos los aspectos. Más de un 36% de los españoles duerme menos de lo que debiera y cerca de un tercio toma medicación para dormir sin prescripción médica.

Practicar ejercicio físico de manera regular. Esto nos proporcionará una sensación de bienestar ya que el ejercicio físico ayuda al corazón, contribuye además a regular el colesterol y la sensibilidad a la insulina, a mejorar el tono muscular y a prevenir la obesidad y el sobrepeso, entre otros beneficios. Debemos huir del sedentarismo y caminar entre media y una hora diaria o practicar tres veces a la semana actividades aeróbicas como el baile, la natación o el ciclismo, para las cuales es recomendable reservar momentos en nuestra rutina diaria o semanal. Solo un tercio de la población española realiza ejercicio a diario.

Pero eso no es todo, además de realizar algún deporte o ejercicio físico, debemos esforzarnos por llevar una vida activa en el día a día. Por ejemplo, es aconsejable caminar en lugar de desplazarnos en coche o subir por las escaleras en vez de tomar el ascensor.

Moderar el consumo del alcohol y evitar el tabaco. Aunque el consumo de tabaco ha descendido entre la población española, un tercio de la misma sigue siendo consumidora habitual del mismo. El tabaco es uno de los hábitos más extendidos entre la población y uno de los más perjudiciales e insanos. Aumenta el riesgo de infarto y envejece la piel. Por todo ello, podemos decir que no hay ningún beneficio asociado al hecho de fumar.

El alcohol, por su parte, es consumido de manera regular por buena parte de los españoles, no teniendo percepción muchas veces de su peligrosidad.

Prevenir la depresión y el estrés, para ello debemos:

  • Relajarnos. Debemos tomarnos nuestro tiempo para disfrutar de actividades que nos calmen y sean placenteras. Por ejemplo, leer un buen libro, practicar algún deporte, escuchar música…
  • Ser positivos. El optimismo es un gran aliado contra la depresión y la ansiedad. Pero, aunque optimistas, también debemos ser realistas y no exigirnos a nosotros mismos ni a los demás la perfección, pues solo lograremos sentirnos frustrados.
  • Reforzar nuestros círculos sociales y buscar apoyo en los demás. Estar con otras personas, familiares o amigos, ayuda a relajarse y a reducir el estrés y pedir consejo a las personas en que se confía, así como expresar los sentimientos y emociones, tanto las positivas como las negativas, contribuye a sentirse mejor y con mayor confianza para afrontar los problemas.
  • Organizarse bien el tiempo.  Debemos seleccionar las actividades más importantes y eliminar el resto, de manera que también quede tiempo para descansar y estar con la familia y amigos.

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